viernes, 20 de julio de 2012

¡TE LO DIJE! ¿VERDAD?



Es horrible escuchar un “te lo dije” tras cometer un error, pero mucho más escucharlo de forma repetitiva, una y otra vez.
El “te lo dije” no sirve para nada positivo, sólo mortifica a quien lo recibe y aminora su autoestima, alegría y confianza.
Tengamos cuidado con nuestras palabras, y aunque tengamos razón, por lo general el “te lo dije” es mejor no decirlo.
El mundo es como una especie de restaurante intangible: encuentras tanta comida de tan diversos olores, texturas y sabores, que a veces terminas por degustarlo todo acabando con una insoportable indigestión a causa de nuestras ganas de comer un poco de todo lo que nos recomendaron. Así, a diario tenemos un restaurante inmenso de creencias que podemos aceptar o no, que podemos tocar o alejar, que podemos apropiar o rechazar.