lunes, 18 de junio de 2012

¡CONFUSAS SEÑALES DE AMOR!


A veces establecemos relaciones sin percatarnos de lo que nuestra pareja realmente desea. Nos ilusionamos pensando que nos ama, nos quiere, desea y que le gustaría pasar toda su vida a nuestro lado… y en otras ocasiones, parece pasar de nosotras, como buscando deshacerse de nuestra compañía hasta que luego una vez más nos vuelven a hacer creer que nos aman y quieren estar con nosotras.
Son falsas señales de humo, señales que no estamos sabiendo interpretar bien.
Resulta sensato reconocer que muchas veces cuando nuestro corazón vive en constante dramatismo y tendemos a ver torrentosas fuentes de agua en los más áridos desiertos. Pero no siempre nos ponemos la venda a causa de nuestras falencias afectivas, hay personas que se encargan de ayudarnos en la tarea para después, como si fuesen una especie de Poncio Pilatos, “lavarse las manos” de toda responsabilidad en lo acontecido.

Estas personas han encontrado a alguien que se ha tornado “débil” ante ellas y se han aprovechado de ello. Por eso un día dicen “necesitarte” y al otro no, un día eres “importante” y al otro no quieren saber de ti, un día te llaman y al otro te ignoran, un día te dan la mano y al otro lo único que ves es su espalda, un día quieren ser tu pareja y al otro simplemente amigos. Te sumerges en un sube y baja de emociones que termina por dejarte con un hueco en el alma, te has convertido en un juego para la otra persona y te sientes usada.
Se tiene la ilusoria y falsa creencia de que “cuanto más bravo el toro, mejor es la corrida”, ello lo que evidencia es que a veces  nuestra pareja resulta ser un “trofeo” que cuanto más inalcanzable se torne, mejor; no por el amor que sentimos, sino por el “reto” que impone. Pero el verdadero amor no es así, el verdadero amor no escala montañas por la dificultad del ascenso, sino que se fija en aquel paisaje que contemplaría con beneplácito a cada instante. El amor de madre es un ejemplo de entrega de amor sin condiciones y no por ello lastimamos al ser que nos dio la vida.
Pero en cuestiones de pareja, el hecho de que nos regalen amor sin que hayamos hecho mucho esfuerzo por ganarlo, nos lleva a pensar que “tenemos el control” sobre la otra persona y por ello la lastimamos y nos convertimos en jugadores expertos que se cubren la espalda con el dolor de quien nos ama, pues pensamos que no hemos obligado a nadie a hacer nada… “¡Allá él o ella si le dio por enamorarse de mí!”
Las personas que se entregan sin condiciones caen en un “grave error”: amar sin pedir nada a cambio,  recibiendo apenas unas migajas de atención y esperando pacientemente que un día logren ser amadas. Sin embargo, ello no pasa de unas “falsas señales de humo”, de muestras de afecto sin sentido, de indicadores y acciones que hacen pensar algo que al final resulta no ser, no existir.
Hay personas que viven jugando al vaivén de las circunstancias, al “no me quedaré sin pareja” y por eso buscan a alguien que les acompañe provisionalmente, ello, sin comprometerse mucho, pues lo que buscan es una relación sin futuro. Sucede que en muchos casos, después de entregar todo nuestro ser, somos recibidas con un rechazo que no esperábamos pues nos habían dado mensajes que nos hacían entender cosas diferentes a una despedida.
De aquí en adelante, lo más sensato que podemos hacer es alejarnos de estas personas que, aunque sean excelentes seres humanos, han fallado en algo: te han envuelto en una atmosfera de confusiones a base de sus omisiones y deseos pasajeros, y han perforado tu alma con interrogantes que se han convertido en enormes rocas de tu camino.
Mereces más. Lo mereces todo. Echa mano del trozo de dignidad que te queda y retírate de la batalla antes de salir más herida. No te conviertas en un inalcanzable trofeo, no lo has sido y tampoco quieres serlo para que alguien te ame y te valore de verdad. Tú eres lo más importante y debes aceptar que el mejor regalo que te puede dar una persona que no te ama ni te respeta es irse de tu vida. Si el destino quiere que regreses con una persona de estas, pues que él mismo se encargue de unirlos. Tú ya has hecho demasiado por una relación que no sabes si existe. Dedícate a vivir, un día todo llegará a ti, sal del juego, a veces es mejor perder unas cuantas partidas que perder toda la ronda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario