miércoles, 20 de junio de 2012

EL CHAT Y LOS AMORES

Amores virtuales:
se comienza jugando,
se termina llorando.
Dos personas, una noche solitaria, mucha tristeza, mucha soledad… Prendo mi PC, busco, y navego, de pronto entras tú y dices “¡Hola!”. Yo tímidamente respondo “¡Hola!.
Con ese saludo comienza una conversación muy liviana, y me digo a mi misma “Ah, es sólo un chat! Quizás nunca lo vuelva a ver…”
Error. Al día siguiente estamos esperando su llegada, a que se prenda a su nick.
Aparece su nick, estamos felices, nuestra soledad ya no es tan grande y de pronto tenemos una sonrisa en los labios. Ya no estamos solas.
Nuestras parejas no están en casa, o están durmiendo, y empezamos una relación… pero aun así decimos que no es nada: ¡es sólo por Internet!


Pasa el tiempo y ese extraño, entra en nuestras vidas haciéndose tan indispensable que no es posible estar sin él.
Ya estamos tan enganchadas a este aparatito que mandamos a los niños temprano a la cama. Ya no nos importa si nuestro compañero está o no.
Está en casa… “¡Bah, da igual!, ya tenemos con quien hablar, alguien que nos dice que nos ama, que sueña con estar nosotras. Y somos felices…
Y para que sea mas real ya no nos basta el computador, queremos sus teléfonos, empezamos hablar, estamos muy enganchadas, ya no pensamos, ya nada nos importa, la casa está descuidada, las cuentas de mi teléfono son altísimas, no tenemos tiempo para nada más que chatear…
¿Pero qué más da?
Estamos enamoradas
¿Qué sigue ahora?
Ya queremos estar juntos, tener un encuentro.
Cada mes es un gran dolor por no verle.
Lloramos mucho si no lo podemos ver. Ya nuestra alegría se convierte en un constante deseo de estar en el PC hasta altas horas de la madrugada. Dormimos poco, al día siguiente estamos muertas de sueño, nuestra vida se reduce a un chat.
¿Estamos bien?
Eso es algo muy personal, muchas relaciones salen muy bien, otras un poco mal, y otras muy mal, tanto que al final quedamos peor que cuando empezamos a chatear. Por Internet y teléfono nos encontramos diciendo palabras que en otro caso no diríamos jamás, como los tantos “te amo“, tantos “te quiero“, “te extraño“…
Y sin conocerles siquiera.
Para que ninguno salga dañado si estamos en una relación así debemos ser muy fuertes y no caer en nuestras propias trampas evitando así ser el propio cazador el cazado.
Mi consejo:
No subestimen Internet, es un medio de comunicación, no un mundo virtual. Nuestros sentimientos son siempre reales, por mucho que nos conectemos a Internet no dejan de ser nuestros propios sentimientos.
Valoren lo que tienen y si están dispuestas a ponerlo en peligro.
Si no hay inconvenientes y nada que perder cuídense mucho, traten de conocer bien a la otra persona, que sus sentimientos sean tan fuertes como lo tuyos, y sobretodo tengan cuidado de no dañar a personas inocentes.
Los amores por Chat e Internet son tan reales como los que puedas tener con un vecino atractivo. Los sentimientos son los mismos, los riesgos son mayores.
Recuerden que se miente mucho por Internet y bueno eso no es malo si después de un tiempo, te merece toda tu confianza.
Amigas, tengan mucho cuidado, y espero que nadie salga herido por esta clase de amor, que es tan valedera como la vida misma. No debemos jugar con los sentimientos de nadie, y no permitamos que jueguen con nuestro corazón, todos tenemos derechos a ser felices pero no hay que jugar con fuego…

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