Dicen que el amor es ciego,
pero lo cierto es que no puede crecer en ceguera: necesita ver cualidades
positivas como el respeto, comprensión, sinceridad, capacidad de dar, servir,
perdonar y mucho más.
Necesitamos edificar nuestras relaciones con fuertes pilares, como lo
son el amor y la honestidad…
Desde la antigüedad se ha dicho que el amor es ciego. Cierto o no, esta
es una verdad a medias En realidad, lo que es “ciego” no es el amor, sino
otras vivencias a las que llamamos “amor”. Porque el amor NO es el deseo, ni la
pasión, ni el sentimiento, ni la atracción, ni siquiera el gustarse… y la
prueba está en que cuando nos dejamos llevar por estos sentimientos, nuestra
vida termina en un descalabro.
Cuando una persona despierta bellos sentimientos en nosotros, tendemos a
idealizarla y a no fijarnos en sus fallos. Esto no es del todo malo, pues nos
centra en lo positivo; peroal final se necesita más.
Y es aquí donde tenemos que esforzarnos en cultivar una hermosa relación
basada en grandes valores como el respeto, la comprensión, la capacidad de dar,
de servir y de perdonar. Porque sin estos valores no hay amor que dure.
Sólo se necesitan seis “S” para
encontrar la felicidad y a su vez darla a otros:






