viernes, 16 de mayo de 2014

LIMITES


A veces, la vida y la gente parecen presionar y presionar. Como estamos tan acostumbrados al dolor, podremos decirnos a nosotros mismos que no nos duele. Como estamos tan acostumbrados a que la gente nos controle y nos manipule, podremos decirnos que estamos equivocados.

No estamos equivocados. La vida nos está presionando y lastimando para captar nuestra atención. A veces, el dolor y la presión apuntan hacia una lección. La lección puede ser que nos hemos vuelto demasiado controladores. O quizá se nos está empujando para que nos adueñemos de nuestro poder para cuidar de nosotros mismos. La cuestión son los límites.
Si alguien o algo nos está presionando hasta el límite, eso es exactamente lo que está sucediendo: nos han presionado hasta nuestro límite. Podemos estar agradecidos por esa lección que está aquí para ayudarnos a explorar nuestros límites y a fijarlos.

"Hoy me daré permiso para fijar los límites que quiero y que necesito fijar en mi vida".

domingo, 27 de abril de 2014

ENCONTREMOS NUESTRA PROPIA VERDAD

 
Cada uno de nosotros debe encontrar su propia verdad.
No nos ayuda que aquellos que amamos encuentren su verdad. No nos la pueden dar. No nos ayuda que alguien que amamos sepa una verdad particular de nuestra vida.Nosotros debemos descubrir solos nuestra verdad.
Cada uno de nosotros debe descubrir su propia luz y permanecer en ella.
A menudo necesitamos batallar, fracasar y sentirnos confundidos y frustrados. Así es como nos abrimos paso en la batalla; así es como aprendemos lo que es verdad y está bien para nosotros.
Podemos compartir información con los demás. Los otros pueden decirnos lo que predeciblemente puede suceder si seguimos un rumbo en particular. Pero esto no significará nada hasta que integremos el mensaje y esté se convierta en nuestra verdad, en nuestro descubrimiento, en nuestro conocimiento.

IRA CONTRA MIEMBROS DE LA FAMILIA


Muchos de nosotros sentimos ira contra miembros de nuestra familia. Algunos de nosotros tenemos una gran ira e indignación, una ira que parece continuar año con año.
Para muchos de nosotros, la ira fue la única manera de romper con un vinculo enfermizo entre un miembro de la familia y nosotros. Fue la fuerza que nos impidió seguir siendo cautivos -mental, emocional y a veces espiritualmente- de algunos miembros de la familia.
Es importante que nos permitamos sentir –y aceptar- nuestra ira hacia algunos familiares sin sentirnos culpables o avergonzados. También es importante que examinemos nuestros sentimientos de culpa en relación con algunos miembros de la familia, ya que con frecuencia la ira y la culpa están entretejidas.
Podemos aceptar, agradecer incluso, nuestra ira por habernos protegido. Pero también podemos fijarnos otra meta: asumir nuestra libertad. 
Una vez que lo hagamos, ya no necesitamos nuestra ira. Una vez que lo hagamos, podremos perdonar.

DEJA IR LA NECESIDAD DE CONTROLAR


Las recompensas del desapego son grandes: serenidad, una profunda sensación de paz interior, la capacidad de dar y recibir amor de una manera que nos enaltece y nos llena de energía, y la libertad para encontrar soluciones reales a nuestros problemas. (Ya no seas Codependiente).
Dejar ir nuestra necesidad de controlar puede liberarnos a nosotros y a los demás. Puede liberar a nuestro Poder Superior para que nos envíe lo que es mejor para nosotros. Si no estuviéramos tratando de controlar algo o a alguien,¿Qué estaríamos haciendo de otra forma? ¿Qué estaríamos haciendo que no nos estamos dejando hacer ahora? ¿Adónde iríamos? ¿Qué diríamos? ¿Qué decisiones tomaríamos? ¿Qué pediríamos? ¿Cuáles límites fijaríamos? ¿Cuándo diríamos si o no?

martes, 15 de abril de 2014

COMUNICACIÒN


Parte de adueñarnos de nuestro poder está en aprender a comunicarnos en forma clara, directa y asertiva. No tenemos que dar grandes rodeos en nuestra conversación para controlar las reacciones de los demás. Los comentarios que infunden sentimientos de culpa únicamente producen culpa. No tenemos que arreglar o cuidar a la gente con nuestras palabras; tampoco podemos esperar que otros nos cuiden con sus palabras. Podemos conformarnos con que nos escuchen y acepten. Y podemos escuchar respetuosamente lo que los demás tienen que decir.

Insinuar lo que necesitamos no funciona. Los demás no pueden leernos el pensamiento y es probable que resientan nuestras indirectas. La mejor manera de asumir responsabilidad de lo que queremos es pedirlo directamente. Y también podemos insistir en que los otros sean directos. Si necesitamos decir "no" a una petición particular, podemos hacerlo. Si alguien está tratando de controlarnos a través de una conversación, podemos rehusarnos a participar.

martes, 1 de abril de 2014

PONTELO FÀCIL


Pontelo fácil, quizá tengas que empujar hacia adelante, pero no tienes que empujar tan duro. Hazlo suavemente, en paz.
No vayas con tanta prisa, en ningún día, a ninguna hora, en ninguna parte, en ningún momento se te requiere que hagas mas de lo que puedas hacer en paz.
Las conductas frenéticas y la urgencia no son la base para nuestra nueva forma de vida.
No tengas tanta prisa por comenzar. Empieza, pero no fuerces el comienzo si aun no es tiempo. Los comienzos llegaran pronto.
Disfruta y saborea lo de en medio, el meollo del asunto.
No tengas mucha prisa por terminar. Quizá ya estés listo para hacerlo, pero disfruta de los momentos finales. Entrégate completamente a esos momentos para que puedas dar y recibir todo lo que contienen.

miércoles, 26 de marzo de 2014

DEJA IR LA PREOCUPACIÒN


¿Qué tal si... supiéramos que todo aquello por lo que nos hemos preocupado hoy se va a solucionar de la mejor manera?
¿Qué tal si... tuviéramos la garantía de que el problema que nos está molestando será resuelto de la forma más perfecta, y en el momento más adecuado posible? Y lo que es más, ¿ Qué tal... si supiéramos que dentro de tres años estaríamos agradecidos por ese problema y por su solución? ¿ Qué tal si... supiéramos que hasta el peor de nuestros miedos se resolverán para bien nuestro?
¿Qué tal si... tuviéramos la garantía de que todo lo que está ocurriendo y todo lo que ha ocurrido en nuestra vida ha tenido que pasar, ha sido planeado para cada uno de nosotros y es lo que más nos conviene?
¿Qué tal si... tuviéramos la garantía de que el ser que amo está experimentando exactamente lo que necesita para convertirse en aquello que estaba destinado a convertirse? Y aún más, ¿qué tal si tuviéramos la garantía de que los otros pueden ser responsables de ellos mismos y nosotros no tenemos que controlarnos ni asumir sus responsabilidades?