Un "te quiero" dicho a tiempo. Un momento escogido para decir "lo siento". Una disculpa expresada en el tono correcto de voz. Una palmadita en la cabeza. Una docena de rosas. Un beso. Una tarjeta de felicitación. Unas cuantas palabras que prometen un amor aún no manifestado pueden meternos en la negación. A veces pueden mantenernos negarnos que se nos ha mentido, maltratado o que se ha abusado de nosotros.
¡Hay aquellos que deliberadamente se proponen dominarnos, controlarnos y manipularnos a través de palabras baratas! ¡Conocen, entienden perfectamente nuestra vulnerabilidad a unas cuantas palabras dichas a tiempo! Penetran nuestra ingenuidad. Saben lo que están haciendo. ¡Entienden el impacto que tienen sobre nosotros.
No tenemos por que darle tanto poder a las palabras, aunque esas palabras sean justamente la que queremos y necesitamos escuchar, aunque suenen tan bien, aunque parezcan detener el dolor.




