miércoles, 4 de mayo de 2016

ENCONTREMOS NUESTRA PROPIA VERDAD

Cada uno de nosotros debe encontrar su propia verdad.

No nos ayuda que aquellos que amamos encuentren su verdad. No nos la pueden dar. No nos ayuda que alguien que amamos sepa una verdad particular de nuestra vida.Nosotros debemos descubrir solos nuestra verdad.
Cada uno de nosotros debe descubrir su propia luz y permanecer en ella.
A menudo necesitamos batallar, fracasar y sentirnos confundidos y frustrados. Así es como nos abrimos paso en la batalla; así es como aprendemos lo que es verdad y está bien para nosotros.
Podemos compartir información con los demás. Los otros pueden decirnos lo que predeciblemente puede suceder si seguimos un rumbo en particular. Pero esto no significará nada hasta que integremos el mensaje y esté se convierta en nuestra verdad, en nuestro descubrimiento, en nuestro conocimiento.

DEJA IR LA NECESIDAD DE CONTROLAR

Las recompensas del desapego son grandes: serenidad, una profunda sensación de paz interior, la capacidad de dar y recibir amor de una manera que nos enaltece y nos llena de energía, y la libertad para encontrar soluciones reales a nuestros problemas.

Dejar ir nuestra necesidad de controlar puede liberarnos a nosotros y a los demás. Puede liberar a nuestro Poder Superior para que nos envíe lo que es mejor para nosotros. Si no estuviéramos tratando de controlar algo o a alguien, ¿Qué estaríamos haciendo de otra forma? ¿Qué estaríamos haciendo que no nos estamos dejando hacer ahora? ¿Adónde iríamos? ¿Qué diríamos? ¿Qué decisiones tomaríamos? ¿Qué pediríamos? ¿Cuáles límites fijaríamos? ¿Cuándo diríamos si o no?

lunes, 7 de marzo de 2016

FELIZ DIA DE LA MUJER


Mujer no importa si eres joven o adulta, lo importante
 es que Dios te creo y eres una obra maravillosa.

Gracias a todas por hacer del mundo un lugar maravilloso.

¡FELIZ DÍA DE LA MUJER!

domingo, 21 de febrero de 2016

NUESTRO SENDERO

Cada uno de nosotros debe encontrar su propio sendero espiritual. Cada uno de nosotros debe construir su propia relación con Dios tal como cada quien lo conciba. Cada uno de nosotros necesita un Poder Superior a uno mismo. Estos conceptos son de crítica importancia en la recuperación.

E igualmente importante es la libertad para escoger cómo hacerlo.

El sendero espiritual y el crecimiento interior  no dependen de ninguna creencia religiosa, ni secta o denominación. 

No tenemos por que permitirle a nadie que nos fastidie con la religión durante la recuperación. No tenemos por que permitirle a la gente que nos haga sentir avergonzados, temerosos o menos porque no nos suscribimos a sus creencias en cuanto a religión.

miércoles, 17 de febrero de 2016

RESPONSABILIDAD ECONÓMICA

Somos económicamente responsables de nosotros mismos.

Qué sentimiento tan atemorizante, tan de adulto, es ése para muchos de nosotros, asumir la responsabilidad del dinero y de nuestros asuntos económicos. Para muchos de nosotros, ceder a otros la responsabilidad de nuestros asuntos de dinero ha sido parte de nuestro toma y dame codependiente de nuestras relaciones.

Algo de nuestra dependencia emocional hacia los demás, de esa estrecha liga que nos ata a los otros, no por amor, sino por necesidad y desesperación, se relaciona directamente con la dependencia económica. Nuestros miedos y nuestra renuencia a asumir la responsabilidad por nuestros asuntos económicos puede ser una barrera para la libertad buscada en la recuperación.

DEJA IR LOS SENTIMIENTOS DE CULPA

Sentirnos bien con nosotros mismos es una elección que hacemos. Lo mismo ocurre con el hecho de sentirnos culpables. Cuando el sentimiento de culpa es legítimo, actúa como una señal de advertencia, indicando que nos hemos salido del camino. Y ahí termina su propósito.

Revolcarnos en la culpa les permite a los demás controlarnos. Provoca que no nos sintamos tan buenos. Nos impide fijar límites y tomar algún otro curso de acción sano para cuidar de nosotros mismos.

Podemos haber aprendido a sentirnos culpables habitualmente, como una reacción instintiva a la vida. Ahora sabemos que no necesitamos sentirnos culpables. Aunque hayamos hecho algo que viole un valor establecido, el sentimiento prolongado de culpa no soluciona el problema sino que lo prolonga. Así que, mejor repara el daño.

Cambia una conducta y, luego, deja ir los sentimientos de culpa.

"Hoy Dios mío, ayúdame a disponerme por completo a dejar ir los sentimientos de culpa. Por favor apártalos de mí y reemplázalos con amor a mí mismo".

DEJA IR LA TRISTEZA

Un obstáculo para la alegría y el amor puede ser una tristeza no resuelta del pasado.

En el pasado nos decíamos a nosotros mismos muchas cosas para negar el dolor: “No duele tanto... Quizá si espero un poco, las cosas cambiaran... No es para tanto. Puedo con esto... Tal vez si trato de hacer cambiar a la otra persona, no tendré que cambiar yo mismo". Negábamos que nos dolía porque no queríamos sentir el dolor.

Sin embargo, los asuntos inconclusos no desaparecen. Se siguen repitiendo hasta que captan nuestra atención, hasta que los sentimos, lidiamos con ellos, nos curamos. Esa es una lección que estamos aprendiendo.