viernes, 20 de julio de 2012

¡TE LO DIJE! ¿VERDAD?



Es horrible escuchar un “te lo dije” tras cometer un error, pero mucho más escucharlo de forma repetitiva, una y otra vez.
El “te lo dije” no sirve para nada positivo, sólo mortifica a quien lo recibe y aminora su autoestima, alegría y confianza.
Tengamos cuidado con nuestras palabras, y aunque tengamos razón, por lo general el “te lo dije” es mejor no decirlo.
El mundo es como una especie de restaurante intangible: encuentras tanta comida de tan diversos olores, texturas y sabores, que a veces terminas por degustarlo todo acabando con una insoportable indigestión a causa de nuestras ganas de comer un poco de todo lo que nos recomendaron. Así, a diario tenemos un restaurante inmenso de creencias que podemos aceptar o no, que podemos tocar o alejar, que podemos apropiar o rechazar.

miércoles, 18 de julio de 2012

EL SECRETO DE UN BUEN AMOR



¡Qué bonito es ver una pareja de ancianos juntos de la mano, verdad!
Siempre se les mira y admira porque a pesar de los muchos años se les puede ver juntos y caminando por la vida. Son matrimonios eternos, esos que hoy en día ya es difícil encontrar.
Hoy día siempre estamos dando prioridad a cosas banales, nos despreocupamos de lo que realmente importa: la buena convivencia.
Tendemos a no dar la importancia que merece la convivencia con la pareja, los hijos, la familia o incluso con los amigos. Dejamos pasar muchos detalles que aunque puedan parecer nimiedades, realmente sí son muy importantes para vivir felices.
Hoy día, cuando nos comprometemos a formar una vida con una persona, somos tan exigentes que a la mínima que nos hacen ya queremos separarnos.
La economía es el principal motivo para los conflictos de pareja. La falta de dinero, o sentirnos aisladas en las decisiones económicas suelen ser principal causa de problemas. Debemos pues, aprender a sentarnos y dialogar las cosas para así poder salvar nuestras relaciones.
Como decía mi abuela, para que haya una buena relación hay que evitar 3 cosas en la vida en parejas.

martes, 17 de julio de 2012

¡NO DUDES DE MI AMOR POR TI!



No es bonito que duden de nuestro amor, pero dudar un poquito en momentos puntuales es normal y humano.
A veces las personas necesitamos que se nos reafirme en el amor; sólo supone una pequeña inseguridad, un momento de debilidad y necesidad. Si en lugar de rehuir las preguntas inquisidoras aprovechamos la ocasión para reafirmar nuestro amor, podremos fortalecer nuestra relación demostrando que no hay motivos para dudar del amor que nos sentimos.
Alguna vez  hemos sentido la necesidad de demostrarle al hombre que amamos que nada ni nadie en este mundo cambiará  lo que sentimos, pero muchas veces no sabemos el cómo y en lugar de dar la confianza que él o la otra persona espera, terminamos  por enredar un poco más el problema.

Tu pareja debe saber que él es tu presente, que independientemente de cuántos amores del pasado puedan presentarse, tú tienes claro cuáles son tus sentimientos y que sólo es con él con quieres estar.

lunes, 16 de julio de 2012

PEDIR SIN EXIGIR... DAR POR VOLUNTAD



Hay mucho que queremos y no obtenemos de nuestras relaciones de pareja no son perfectas y quisiéramos recibir más…
Pero para recibir hay que aprender a pedir, procurar que la relación sea como de amigos, en las que nos escuchamos y hablamos las cosas. Debemos dar y escuchar si queremos  recibir y ser escuchadas. Si lo logramos disfrutaremos más de nuestra relación.
Hombres y mujeres necesitamos sentirnos amados, ambos buscamos amor en la pareja. Las mujeres lo sentimos como primordial, pero no es algo exclusivo de nosotras.
Al igual que la mujer, el hombre necesita sentirse respetado, el hombre cuando llega a su casa necesita también sentir que hay alguien que lo espera y que lo considera importante y digno de atención, la misma que como mujeres pedimos.

domingo, 15 de julio de 2012

LOS CELOS EN LA PAREJA



Dice la persona celosa que siente celos porque ama a su pareja, pero en realidad los celos suelen acabar destruyendo las relaciones…
1.    ¿Qué son los celos?
2.    ¿Por qué sentimos celos?
3.    ¿Qué provoca los celos?
4.    ¿Y cómo se controlan?
¿Qué son los celos?
Me pareció muy acertada la definición que dio Jacques Cardonne:
Podríamos definir los celos como un estado emotivo ansioso que padece una persona y que se caracteriza por el miedo ante la posibilidad de perder lo que se posee-tiene, o se considera que se tiene-posee, o se debiera tener-poseer (amor, poder, imagen profesional o social…).
Un sentimiento que puede resultar peligroso.
Las personas muy celosas son, frecuentemente, apasionadas, ansiosas, un poco sadomasoquistas y neuróticas, y proyectan en su entorno humano sus propias tendencias a la infidelidad. ¿Por qué somos celosos?

LA CONFIANZA EN PAREJA



Confianza” es una palabra muy usada en nuestro lenguaje, no importa en qué clase social vivamos. Y dependemos de ella en gran manera. Para nuestro desarrollo emocional y mental, la confianza es muy importante.
Cuando vamos al médico porque nos sentimos enfermos y comenzamos a decirle los síntomas que tenemos, lo hacemos en la confianza de que nos curará. Cuando compramos productos por el Internet, tenemos la confianza de que recibiremos lo que hemos comprado y así, sucesivamente, podríamos seguir mencionando ejemplos…
¿Y qué decir de las relaciones interpersonales o de parejas? En todas tiene que prevalecer la confianza, que no es más que otra cosa que “la creencia en que una persona o grupo será capaz y deseará actuar de manera adecuada en una determinada situación y pensamientos” según lo define el diccionario.
La buena comunicación junto a la confianza son los dos ingredientes fundamentales para que una buena relación de pareja funcione como debe ser. Van entrelazadas. No puede haber comunicación sin confianza ni confianza sin comunicación. Por eso siempre enfatizamos que una buena relación de pareja tiene que tener estos dos elementos como ingredientes principales.

viernes, 13 de julio de 2012

LAS ADVERSIDADES DEL PASADO ME ENSEÑARAN A SER MEJOR



No podemos cambiar el pasado, no podemos deshacer lo vivido y malvivido, no podemos volver atrás.
Pero sí podemos cambiar la forma en que vemos el pasado, podemos invertir su mal y utilizarlo para crecer, madurar y hacernos más fuertes y tomar mejores decisiones.
Nos pisotearon, pero ya no lo harán más. Nos tomaron por tontas inocentes, pero ya no lo somos. Ahora somos mejores.
No podemos cambiar el pasado, pero sí la forma de verlo. Bien sabemos que no podemos cambiar nuestro pasado, pero podemos darle la vuelta a nuestro favor y aprender de él:
Tras las amargas experiencias ya no queremos lo que no daña, queremos un amor bueno, queremos darle sentido a nuestra vida; somos seres de amor, por lo tanto siempre estamos buscando un amor verdadero.