martes, 15 de septiembre de 2015

ATRAVESAR TIEMPOS DIFICILES

Somos seres tenaces. Pero, de muchas maneras, somos frágiles. Podemos aceptar el cambio y la pérdida, pero esto lo hacemos a nuestro propio ritmo y a nuestro propio estilo. Y solamente nosotros y Dios podemos determinar ese momento.

Los tiempos difíciles, los tiempos de estrés, no son todo lo que hay en la vida, pero sí son parte de la vida, del crecimiento, y del seguir adelante. Lo que hacemos con los tiempos difíciles, o con la energía difícil, es elección nuestra.

Podemos utilizar la energía de los tiempos difíciles para resolver nuestros asuntos. Podemos usarla para afinar nuestras habilidades y nuestra espiritualidad. O podemos atravesar estas situaciones sufriendo, almacenando amargura y rehusándonos a crecer o a cambiar.
Los tiempos difíciles nos pueden motivar y moldear para sacar lo mejor de nosotros mismos. Podemos usar estas épocas para adelantar y subir a niveles más altos de vivir, de amar y de crecer.

domingo, 6 de septiembre de 2015

ADUEÑEMONOS DE NUESTRA ENERGIA


Te recomiendo leer.....Aprende a guardar tu energía en el interior. Women, Sex and Addiction (Mujeres, sexos y adicción) de Charlotte Davis Kasi.

Por muchas razones podemos haber dominado el arte de regalar nuestra energía. Podemos haberlo aprendido cuando eramos chicos porque, los sentimientos que teníamos eran demasiado abrumadores para sentirlos, y no sabíamos cómo procesarlos.

Gran parte de nuestra obsesión, de nuestra intensa atención en los demás, se hace para facilitar esta experiencia "fuera del cuerpo" 

Nos obsesionamos, balbuceamos, nos ponemos ansiosos. Tratamos de controlar a los demás, de cuidarlos como nanas y de hacer alharacas cerca de ellos. Nuestra energía se desparrama sobre quien sea.

Nuestra energía es nuestra energía. Nuestros sentimientos, pensamientos, asuntos, amor, sexualidad; nuestra energía física, espiritual, sexual, creativa y emocional es nuestra.

Podemos aprender a tener límites sanos – parámetros sanos- acerca de nosotros y de nuestra energía. Podemos aprender a guardar energía en nuestro interior y a manejar nuestros asuntos.

DESAPÈGUEMONOS DE LOS HIJOS CON AMOR


Tenemos otras responsabilidades diferentes para con nuestros hijos y para con otros adultos. Somos económicamente responsables de nuestros hijos; somos responsables de satisfacerles sus necesidades físicas y materiales.

Necesitamos enseñarles a nuestros hijos a bastarse por sí mismos, desde cómo atarse los zapatos hasta cómo hacer planes sociales.

Necesitan nuestro amor y nuestra guía. Necesitan que se les haga respetar consistentemente los límites, una vez que los hemos establecido. Necesitan un ambiente de apoyo y cariño para crecer. Necesitan ayuda para aprender valores.

Pero nosotros no tenemos la responsabilidad de controlar a nuestros hijos. Contrariamente a la creencia popular, el controlar no funciona. Funciona la disciplina y el cariño si se les combina. La vergüenza y el sentimiento de culpa interfieren con el aprendizaje de nuestros hijos y con nuestro papel de padres. Necesitamos responderles a nuestros hijos de una manera responsable y hacerlos responsables de sus acciones de acuerdo con su edad. Sólo necesitamos hacer nuestro mejor esfuerzo.

LA VULNERABILIDAD DE LAS PALABRAS


Algunos de nosotros somos  vulnerables a las palabras.

Un "te quiero" dicho a tiempo. Un momento escogido para decir "lo siento". Una disculpa expresada en el tono correcto de voz. Una palmadita en la cabeza. Una docena de rosas. Un beso. Una tarjeta de felicitación. Unas cuantas palabras que prometen un amor aún no manifestado pueden meternos en la negación. A veces pueden mantenernos negarnos que se nos ha mentido, maltratado o que se ha abusado de nosotros.

¡Hay aquellos que deliberadamente se proponen dominarnos, controlarnos y manipularnos a través de palabras baratas! ¡Conocen, entienden perfectamente nuestra vulnerabilidad a unas cuantas palabras dichas a tiempo! Penetran nuestra ingenuidad. Saben lo que están haciendo. ¡Entienden el impacto que tienen sobre nosotros.

No tenemos por que darle tanto poder a las palabras, aunque esas palabras sean justamente la que queremos y necesitamos escuchar, aunque suenen tan bien, aunque parezcan detener el dolor.

jueves, 20 de agosto de 2015

NO TE AFERRES A VIEJAS RELACIONES


En este camino queremos viajar sin equipaje. Eso facilita el viaje.

Algo del equipaje que podemos dejar ir es de los sentimientos persistentes y de los asuntos inconclusos con relaciones del pasado: ira, resentimientos, sentimientos de victimización, de dolor o de nostalgia.

Si no hemos dado fin a una relación, si no podemos alejarnos de ella en paz, aún no hemos aprendido nuestra lección.

Eso puede significar que tendremos que pasar por otra ronda con esa lección antes de que estemos listos para proseguir.

Quizá queramos hacer un Cuarto Paso (un inventario escrito de nuestras relaciones) y un Quinto Paso (una admisión de nuestros errores). ¿Con qué sentimientos dejamos una relación en particular?

AMOR, CON PALABRAS Y ACCIONES


Muchos de nosotros tenemos nociones confusas acerca de qué significa que nos amen y se preocupen por nosotros.
A muchos de nosotros nos cuidaron y nos amaron personas que tenían discrepancias entre lo que decían y lo que hacían.

Podemos haber tenido una madre o un padre que nos decía "te amo", y que luego nos abandonó o nos descuidó, dejándonos con ideas confusas acerca del amor. Y por tanto, ese patrón de conducta lo sentimos como amor, el único amor que conocimos.
Algunos de nosotros hemos estado al cuidado de personas que nos proveían en nuestras necesidades y decían amarnos, pero simultáneamente abusaban de nosotros o nos maltrataban. Esa, entonces, se convierte en nuestra idea del amor.

Algunos de nosotros podemos haber vivido en ambientes emocionales estériles, donde la gente decía amarnos, pero no demostraba sus sentimientos ni su solicitud. Esa puede haberse convertido en nuestra idea del amor.

GRATITUD

Aprendemos la mágica lección de que aprovechar lo que tenemos lo convierte en más grande. 

¡No digas gracias hasta que lo sientas!
Dale gracias a Dios, a la vida y al universo por todas las personas y las cosas que te han mandado.
La gratitud nos abre a la plenitud de la vida. Convierte lo que tenemos en suficiente y más. Convierte la negación en aceptación, el caos en orden, la confusión en claridad. Puede convertir una comida en un festín, una casa en un hogar, un extraño en un amigo. Convierte los problemas en regalos, los fracasos en éxitos, lo inesperado en el momento preciso y los errores en sucesos importantes. Puede convertir una existencia en una vida verdadera, y situaciones sin conexión entre si en importantes y benéficas lecciones. La gratitud le da sentido a nuestro pasado, nos trae para hoy y crea una visión del mañana.
La gratitud corrige las cosas.
La gratitud convierte la energía negativa en energía positiva. No hay situación ni circunstancia tan pequeña o tan grande que no sea susceptible del poder de la gratitud.. Podemos empezar por quienes somos y por lo que tenemos hoy, aplicar gratitud y, luego, dejar que obre su magia.
No digas gracias hasta que lo sientas. Si lo dices durante el tiempo suficiente, llegarás a creerlo.
"Hoy haré brillar la luz transformadora de la
gratitud en todas las circunstancias de mi vida".