
Nuestra meta en la recuperación es hacernos sentir a gusto, en paz y contentos. Felices. Queremos estar en paz con nosotros mismos y con el ambiente que nos rodea. A veces, para hacerlo, necesitamos estar dispuestos a afrontar el malestar, sentirlo y superarlo.
No estoy hablando aquí de ser adictos a la desgracias y al dolor. No estoy hablando de crear un dolor innecesario. Estoy hablando del legítimo malestar que a veces necesitamos sentir mientras nos curamos.

