jueves, 20 de agosto de 2015

NO TE AFERRES A VIEJAS RELACIONES


En este camino queremos viajar sin equipaje. Eso facilita el viaje.

Algo del equipaje que podemos dejar ir es de los sentimientos persistentes y de los asuntos inconclusos con relaciones del pasado: ira, resentimientos, sentimientos de victimización, de dolor o de nostalgia.

Si no hemos dado fin a una relación, si no podemos alejarnos de ella en paz, aún no hemos aprendido nuestra lección.

Eso puede significar que tendremos que pasar por otra ronda con esa lección antes de que estemos listos para proseguir.

Quizá queramos hacer un Cuarto Paso (un inventario escrito de nuestras relaciones) y un Quinto Paso (una admisión de nuestros errores). ¿Con qué sentimientos dejamos una relación en particular?

AMOR, CON PALABRAS Y ACCIONES


Muchos de nosotros tenemos nociones confusas acerca de qué significa que nos amen y se preocupen por nosotros.
A muchos de nosotros nos cuidaron y nos amaron personas que tenían discrepancias entre lo que decían y lo que hacían.

Podemos haber tenido una madre o un padre que nos decía "te amo", y que luego nos abandonó o nos descuidó, dejándonos con ideas confusas acerca del amor. Y por tanto, ese patrón de conducta lo sentimos como amor, el único amor que conocimos.
Algunos de nosotros hemos estado al cuidado de personas que nos proveían en nuestras necesidades y decían amarnos, pero simultáneamente abusaban de nosotros o nos maltrataban. Esa, entonces, se convierte en nuestra idea del amor.

Algunos de nosotros podemos haber vivido en ambientes emocionales estériles, donde la gente decía amarnos, pero no demostraba sus sentimientos ni su solicitud. Esa puede haberse convertido en nuestra idea del amor.

GRATITUD

Aprendemos la mágica lección de que aprovechar lo que tenemos lo convierte en más grande. 

¡No digas gracias hasta que lo sientas!
Dale gracias a Dios, a la vida y al universo por todas las personas y las cosas que te han mandado.
La gratitud nos abre a la plenitud de la vida. Convierte lo que tenemos en suficiente y más. Convierte la negación en aceptación, el caos en orden, la confusión en claridad. Puede convertir una comida en un festín, una casa en un hogar, un extraño en un amigo. Convierte los problemas en regalos, los fracasos en éxitos, lo inesperado en el momento preciso y los errores en sucesos importantes. Puede convertir una existencia en una vida verdadera, y situaciones sin conexión entre si en importantes y benéficas lecciones. La gratitud le da sentido a nuestro pasado, nos trae para hoy y crea una visión del mañana.
La gratitud corrige las cosas.
La gratitud convierte la energía negativa en energía positiva. No hay situación ni circunstancia tan pequeña o tan grande que no sea susceptible del poder de la gratitud.. Podemos empezar por quienes somos y por lo que tenemos hoy, aplicar gratitud y, luego, dejar que obre su magia.
No digas gracias hasta que lo sientas. Si lo dices durante el tiempo suficiente, llegarás a creerlo.
"Hoy haré brillar la luz transformadora de la
gratitud en todas las circunstancias de mi vida".

miércoles, 24 de junio de 2015

LAS 11 DIFERENCIAS ENTRE LAS MUJERES INMADURAS Y LAS MUJERES MADURAS

 
1. Las mujeres inmaduras quieren controlar al hombre en sus vidas. Las mujeres maduras, saben que si el hombre es realmente suyo, no hay necesidad de control.

2. Las mujeres inmaduras te gritan porque no las llamas. Las mujeres maduras están demasiado ocupadas y sólo se limitan a decirles con poemas y mensajes dulces que la recuerdes.

3. Las mujeres inmaduras monopolizan el tiempo de su hombre. Las mujeres maduras se dan cuenta de que un poco de espacio, hace del tiempo junto algo más especial.

4. Las mujeres inmaduras no perdonan y se castigan y castigan por el rencor, en cambio, las mujeres maduras perdonan, ofrecen su hombro y un pañuelo.

5. Las mujeres inmaduras tienen miedo de estar solas. Las mujeres maduras lo utilizan como tiempo para su crecimiento personal.

sábado, 20 de junio de 2015

HOMENAJE A TODOS LOS PADRES

El domingo 21 de junio se celebra el Día del Padre en la mayor parte del mundo.

Hay muchos padres, y todos diferentes, unos merecen reconocimiento y otros tal vez no. Pero a nuestros padres no los escogemos, nacemos con ellos, y para ellos es este homenaje.


Aprovechamos la oportunidad de recordar que si bien no hay padre perfecto, hemos de reconocer que han tenido un valor especial en nuestras vidas y en lo que hemos llegado a ser, ya sea directa o indirectamente.


Saludamos en esta oportunidad a todos los padres del mundo, tanto al padre que está presente como el ausente, al padre que estuvo y al que permanece en nuestro recuerdo.

viernes, 19 de junio de 2015

HAGAMOS LA VIDA MÁS FÁCIL

La vida no tiene por qué ser dura.

Sí, hay veces que necesitemos soportar, batallar y confiar en nuestras habilidades para la supervivencia. Pero no tenemos por qué hacer la vida, el crecimiento, la recuperación, el cambio o nuestros asuntos cotidianos tan duros todo el tiempo.
Hacer que la vida sea tan dura es un remanente de nuestro martirio, un sobrante de las viejas maneras de pensar, de sentir y de creer.
Somos valiosos, aunque la vida ya no sea tan dura. Nuestro valor y nuestra valía no se determinan por lo duro que batallemos.
Si la estamos haciendo tan dura, podemos estar haciéndola más dura de lo que necesita ser, dijo una mujer.
Aprende a dejar que las cosas ocurran fácil y naturalmente. Aprende a dejar que los eventos, y tu participación en ellos, caigan en su sitio. Puede ser fácil ahora. Más fácil de lo que ha sido. Podemos ir con la marea, quitarnos el mundo de los hombros y dejar que nuestro Poder Superior nos facilite el camino hacia donde necesitemos estar.


"Hoy dejaré de batallar tan duro. Dejaré mi creencia de que la vida y la
 recuperación tienen que ser duras. La remplazaré con la creencia de
 que puedo andar este viaje tranquilo y en paz. Y a veces,
 de hecho, puede ser divertida".

SE VULNERABLE

Parte de la recuperación significa aprender a compartirnos con otras personas. Aprendemos a admitir nuestros errores y a exponer nuestras imperfecciones, no para que otros nos arreglen, nos rescaten o sientan pena por nosotros, sino para que podamos amarnos y aceptarnos a nosotros mismos. Este compartir es un catalizador para la curación y el cambio.

A muchos de nosotros nos da miedo compartir nuestras imperfecciones porque eso nos hace vulnerables. Algunos de nosotros hemos tratado de ser vulnerables en el pasado, y la gente trató de controlarnos, de manipularnos, o de explotarnos, o nos hizo sentir avergonzados.
Algunos de los que estamos en recuperación nos hemos hecho daño siendo vulnerables. Podemos hacer compartido muchas cosas con gente que no respetó nuestra confianza. O podemos habérselas dicho a la gente equivocada en un momento inadecuado, y la asustamos y se alejó.
Aprendemos de nuestros errores, y a pesar de nuestros errores, sigue siendo bueno que nos permitamos ser vulnerables y honestos. Podemos aprender a elegir gente segura con quien podamos compartir. Podemos aprender a compartir adecuadamente, para no asustar o alejar a la gente. También podemos aprender a dejar que los demás sean vulnerables con nosotros.


"Hoy, Dios mío, ayúdame a aprender a ser adecuadamente vulnerable.
 No dejaré que los demás me exploten o me avergüencen por ser vulnerable, 
y yo no me explotaré a mí mismo".