Ámate a ti mismo para curarte y hacerte una buena vida
propia.
Ámate a ti mismo teniendo relaciones que te funcionen a
ti y a la otra persona.
Ámate a ti mismo para tener paz, felicidad, alegría,
éxito y contento.
Ámate a ti mismo para darte todo lo que siempre quisiste.
Podemos dejar de tratarnos a nosotros mismos en la forma
como otros nos trataron, si es que se comportaron de una manera menos que sana,
menos que deseable. Si hemos aprendido a vernos a nosotros mismos en forma
crítica, condicional, devaluada y punitiva, es tiempo de parar. Otras personas
nos trataron de esa manera, pero es aún peor tratarnos así ahora a nosotros
mismos.
Amarnos a nosotros mismos nos puede parecer extraño,
incluso tonto a veces. La gente puede acusarnos de estar siendo egoístas. No
tenemos por qué creerles.
La gente que se ama a sí misma es realmente capaz de amar
a los demás y de dejar que los otros amen. La gente que se ama a sí misma y que
se tiene en alta estima es la que da más, la que contribuye más, la que más
ama.



