Para amar hay que dar libertad,
dejar que él actúe según sus
sentimientos, sin acosarlo, sin andar detrás de cada cosa que hace.
Si lo haces lo aburres, si ves
o sientes que siempre tienes que estar acosándolo es muy posible que esa
persona no sea para ti.
Una mujer que ama y da
libertad es una mujer segura.
Si vives y sientes un
amor de verdad, de esos que merecen la pena, lo dejarías más libre, no
andarías detrás de cada cosa que hace, eso no es bueno ni sano.
Nunca sale bien invadir los
espacios de la pareja hasta los extremos de que ya no desee llegar a casa,
donde escuchará tus quejas y críticas, provocando que ya no le apetezca volver
y se sienta agobiado por tener que hacerlo cada día.
Debemos
dar libertad y no confundirlo con libertinaje, el
amor hay que dejarlo libre para que vuelva siempre, no se le debe amarrar ni
aniquilar. Las mujeres somos muy posesivas, queremos saber lo que hace nuestro
hombre las 24 horas del día y tenemos que aprender a controlarnos.






