sábado, 28 de noviembre de 2015

EL HOMBRE QUE BUSCO

En una breve conversación, un hombre le pregunta a una mujer:

-¿Qué tipo de hombre estás buscando?

Ella se quedó callada un momento antes de verlo a los ojos y le preguntó:

-¿De verdad quieres saberlo?

Él respondió: -SÍ

Ella empezó a decir:

-Siendo una mujer en esta época, estoy en una posición de pedirle a un hombre lo que yo sola no puedo hacer por mí. Yo pago todas mis facturas, yo me encargo de mi casa sin la ayuda de un hombre, yo estoy en la posición de preguntar: '¿Qué es lo que tú puedes aportar en mi vida?'

El hombre se le quedó mirando y pensó que ella se estaba refiriendo al dinero.

Ella, sabiendo lo que él estaba pensando, dijo: -No me estoy refiriendo al dinero, yo necesito algo más. Yo no necesito un hombre que luche por la perfección en todos los aspectos de la vida. Yo busco a alguien que luche por superarse, a alguien con quién conversar y que me motive a ser cada vez mejor. YO NO NECESITO A ALGUIEN MENTALMENTE SIMPLE E INMADURO. Quiero a alguien a quien admirar y que me admire por mí misma. Yo estoy buscando a alguien que luche por la tranquilidad espiritual, porque yo necesito a alguien con quien compartir mi Fe en Dios; un hombre que me ame, pero que ame a Dios por encima de todo.

lunes, 23 de noviembre de 2015

EL VALOR DE UNO MISMO

Tenemos una vida real que es propia. Sí, la tenemos.

Ese sentimiento de vacío, esa sensación de que todo el mundo, excepto nosotros tiene una vida - una vida importante, una vida valiosa, una vida mejor- es un remanente del pasado.

Es también una conducta autoderrotista inadecuada.

Somos reales. Lo mismo nuestra vida. Brinquemos dentro de ella y lo veremos.

HAGAMOS UN TRATO

La relación simplemente no estaba funcionando, y yo quería tanto que funcionara. Seguía pensando que si me hacía lucir más hermosa, si tan sólo trataba de ser una persona más amorosa, más amable, entonces él me amaría. Me volteé al revés para ser algo mejor, siendo que como era estaba bien. Sencillamente no podía ver lo que estaba haciendo, hasta que seguí adelante y acepté la realidad. (Anónimo).

Una de las partes más frustrante de la aceptación es la etapa del regateo. En la negación, hay felicidad; en la ira, alguna sensación de poder. En el regateo vacilamos entre el creer que podemos hacer algo por cambiar las cosas y el darnos cuenta de que no podemos hacerlo.
Podemos alzar en alto nuestras esperanzas una y otra vez, tan solo para que nos las destrocen.

domingo, 25 de octubre de 2015

ABRÀMANOS AL AMOR

Abrámonos al amor que está a nuestra disposición.

No tenemos por qué limitar nuestras fuentes de amor. Dios y el universo tienen cantidad ilimitada de lo que necesitamos, incluyendo amor.

Cuando estemos abiertos a recibir amor, empezaremos a recibirlo. Éste puede provenir de lugares sorprendentes, como nuestro interior.

Estaremos abiertos al amor y consciente del amor que está y ha estado ahí siempre para nosotros. Sentiremos y apreciaremos el amor de los amigos. Nos percataremos del amor que nos vienen de nuestra familia y lo disfrutaremos.

Estaremos listos para recibir amor también en nuestras relaciones amorosas especiales. No tenemos por qué aceptar el amor de gente que no es segura, gente que nos podría explotar o con la que no queremos tener relaciones.

Pero hay mucho amor del bueno a nuestra disposición, de amor que nos cura el corazón, que cubre nuestras necesidades y que nos hace cantar el alma.

Nos hemos negado a nosotros mismos durante demasiado tiempo. Hemos sido mártires demasiado tiempo. Hemos dado mucho y nos hemos permitido recibir muy poco. Hemos pagado nuestras deudas. Es tiempo de continuar la cadena de dar y recibir permitiéndonos a nosotros mismos recibir.


"Hoy estaré abierto al amor que me llega del universo.
 Lo aceptaré y disfrutaré cuando venga".

DEJA IR EL PASADO

....en tu libro están inscritos todos los días que han sido señalados, sin que aún exista un solo de ellos. (salmos 139:16).

Algunas personas creen que todos nuestros días fueron planeados, Divinamente ordenados, antes de que naciéramos. Dios sabia, dicen, y planeo exactamente lo que iba a suceder.
Otros sugieren que nosotros escogimos, que participamos en planear nuestra vida, los eventos, las personas, las circunstancias que tendrían lugar, para trabajar nuestros asuntos y aprender las lecciones que necesitábamos dominar.

Cualquiera que sea nuestra filosofía, nuestra interpretación puede ser similar: nuestro pasado no es ni un accidente ni un error. Hemos estado donde se ha necesitado estar, con la gente necesaria. Podemos abrazar nuestra historia, con su dolor, sus imperfecciones, sus errores, incluso con sus tragedias. Es únicamente nuestra; fue planeada únicamente para nosotros.
Hoy, estamos justo donde necesitamos estar. Nuestras circunstancias actuales son exactamente como necesitan ser, por ahora.

"Hoy dejaré ir mi sentimiento de culpa y mi miedo acerca de mis circunstancias pasadas y presentes. Confiaré en que donde he estado y donde estoy ahora ha sido justo para mí".

jueves, 22 de octubre de 2015

AFÈRRATE A LO TUYO

¡Confía en ti mismo. Confía en lo que sabes!

A veces es difícil ampararnos en nuestra propia verdad y confiar en lo que sabemos, especialmente cuando otros tratan de convencernos de lo contrario.

En estos casos, los demás pueden estar lidiando con cuestiones de culpa y de vergüenza. Ellos pueden tener su propio programa. Pueden estar inmersos en la negación. Les gustaría que creyéramos que no sabemos lo que sabemos; les gustaría que no confiáramos en nosotros mismos; preferirían involucrarnos en sus tonterías.

No tenemos por qué dejar que los otros nos confisquen nuestra verdad o nuestro poder. Eso es codependencia.

martes, 20 de octubre de 2015

DESAPÈGATE CON AMOR

A veces, la gente que amamos hace algo que no nos gusta o que no aprobamos. Reaccionamos. Reaccionan ellos. Antes de que pase mucho tiempo, todos estamos reaccionando unos hacia otros y el problema crece.
¿Cuándo nos desapegamos?
Cuando estamos enganchados en una reacción de ira, miedo, culpa o vergüenza.
Cuando quedamos enganchados en un juego de poder, un intento por controlar o forzar a los demás a que hagan algo que no quieren hacer.
Cuando la forma como estamos reaccionando no está ayudando a la otra persona o solucionando el problema.
Cuando la forma como ellos están reaccionando nos está lastimando.
Con frecuencia, es tiempo de desapegarnos cuando el desapego parece lo menos probable, o lo menos posible, ¿que podemos hacer?.
El primer paso hacia el desapego es comprender que reaccionar y controlar no ayudarán.
El siguiente paso es ponernos en paz,centrarnos y restaurar nuestro equilibrio. Da un paseo. Abandona una habitación. Asiste a una reunión.
Date un largo baño de agua caliente. Llama a un amigo o amiga. Llama a Dios. Respira profundamente. Encuentra la paz. De ese lugar de paz, al centrarte, surgirá una respuesta, una solución.

"Hoy me someteré y confiaré en que la respuesta está cerca".