sábado, 19 de mayo de 2012

NADIE QUE TE HAGA SENTIR MAL TE MERECE


Muchas veces descuidamos el amor, lo dejamos abandonado, dejamos de pensar en nuestra pareja, sólo importan nuestros problemas y todo lo demás nos sobra.
Mientras ambos se alejan, también se van alejando los corazones y las promesas… se cae en forma muy triste, supone mucho tiempo de esperas que se vuelven eternas, de planes, de sueños que al final quedan en la nada…
- Sólo promesas al viento-
Es difícil recuperar el tiempo que se va, pero lo más triste del amor, es que aunque cada persona ama de distinta forma, siempre esperamos que nos amen como nosotros amamos.
Pero eso es muy difícil, sólo tú sabes amar de esa manera, cuando ya sientes ese vacío que deja un amor, es mejor alejarse, pensar que las palabras no eran tales, así que a volver a vivir y empezar la vida sin esa persona.
Nadie debe dejarte sin ganas de nada, la persona que pierde es la que se va, porqué tú nunca te has ido, sólo que no te supieron apreciar, hay que dar olvido a esa relación…

viernes, 18 de mayo de 2012

“YA NO CREO EN EL AMOR”.


Tal vez tú misma lo has dicho alguna vez, o lo dices ahora. No es fácil reprimir ese sentimiento que tenemos después de haber pasado por una mala experiencia, casi siempre en el ámbito amoroso…
A todas nos rompen el corazón alguna vez.
Es muy difícil que alguien no sufra una desilusión sentimental a lo largo de su vida, pues de una u otra manera todos la hemos pasado, estamos pasando o pasaremos por situaciones que nos harán sentir que el amor no existe o lo que es peor, que simplemente no es para nosotras.
Pero… ¿Realmente no existe el verdadero amor? ¿Está bien dejar de creer en el amor? ¿Es correcto pensar que el amor ya no existe para ti, y cerrar totalmente tu corazón al amor?
Es muy frecuente el lamento y la queja de que se dio todo de si para que una relación funcionara, que se amó a una persona como nunca se había amado, pero no fue correspondido de la forma que ella esperaba y muy por el contrario solo jugó con sus sentimientos.

jueves, 17 de mayo de 2012

SEGUIMOS RECORDANDO Y SUFRIENDO.

Olvidar no es un tema fácil, es un proceso que lleva trabajo. Las tristezas del corazón son las más grandes, y las más difíciles de asumir. Muchas veces no somos capaces de salir de la agonía que el pasado nos provoca, así que necesitamos hablar con alguien y recurrir a pedir ayuda.
Has compartido una vida con una persona y de pronto te despiertas y ya no sigue a tu lado, se ha ido, y ¿qué haces?
Lo que hacemos todas: lloramos, le buscamos, y nos restregamos en la herida que tenemos.
-NO LO HAGAS MÁS-
 ¡Ya basta de restregarnos la herida!
Hay que salir de ese estado, no es bueno ni para tu propia salud ni para la de quienes te rodean. Tus penas las llevas grabadas en tu cara y lo único que logras así es alejar a la gente buena que tienes a tu lado, porque en esos momentos sólo ves por ti, por lo que estás pasando, sin darte cuenta que quizás la solución esta más cerca de lo que piensas.

¡PARECE IMPOSIBLE COMPLACER A LOS HOMBRES!


Es difícil comprender la naturaleza masculina de estos tiempos,nada les cuadra, nadie se les ajusta. El tema es que siguen siendo el centro y pese a eso se quejan; por ejemplo, una mujer soltera mayor de 30 “es una solterona”, pero un hombre a esa edad es “un soltero interesante”. Si un hombre mayor sale con una mujer súper joven es “un hombre que tiene la crisis de los 40”. Si una mujer sale con un chico menor es “una zorra asaltacunas”.
Los hombres juegan con ventaja, y aún se quejan.
Los hombres se quejan que el condón les ahorca -ya saben qué-pero es ella la que tiene que tomar pastillas anticonceptivas, con todo lo que eso implica. Ellos lloran con un examen que se tienen que hacer después de los 40 y nosotras nos aguantamos una citología al menos dos veces por año. Los hombres lloran con una gripe y las mujeres soportamos cambios hormonales y cólicos menstruales, sin contar, con todo lo que tienen que soportar las que deciden ser madres.
Las mujeres tendemos a conformarnos con menos de lo que  realmente merecemos.

martes, 15 de mayo de 2012

LAS ANCLAS SON PARA LOS BARCOS, NO PARA LOS HOMBRES


Un amor atado es un amor que no fluye y por lo tanto susceptible de morir.
El amor es una energía que requiere vibrar y recorrer el mundo; no nace para estar estancado a los miedos de quienes lo sienten; tu oportunidad de estar con ese hombre que te ama es única e irrepetible, no nubles tu cielo. Ama. Si sientes miedo no estás amando; estás enfocando tu energía en el miedo y eso mismo creas para tu vida. Disfruta tu momento, el sabor del encuentro.
Vive cada día con fluidez emocional, despréndete de las situaciones que sólo te esclavizan, la libertad es el estado más ambicioso y de paz  que puedes anhelar.
El amor es para sentirse y no para sufrirse. Cuando sufres no estás amando, estás parada en el miedo, aunque resulte extraño leer lo que escribo, y difícil de entender, es cierto. Cuando tenemos miedo no estamos amando, estamos teniendo miedo. El amor y el miedo no van de la mano, se excluyen uno al otro.

LAS MUJERES NOS ENAMORAMOS CON TODO

Las mujeres solemos enamorarnos de los pies a la cabeza, de este a oeste, y de norte a sur, con todos los huesos, la piel, los sentidos; con todo lo bello, con lo que evitamos ver; profundamente y muchas veces loca y ciegamente.
No sé si este enamoramiento es un atributo o un error; cada quién lo sabrá según sus propios resultados… pero ahora concentrémonos en aquella famosa frase que tantas veces tus labios han pronunciado: “te necesito para vivir” o simplemente, “te necesito”.
¿Cuántas veces lo has dicho? Tal vez muchas. Y una y otra vez, “te necesito”. Pronunciamos las palabras sin tomar conciencia de los mundos que creamos con ellas, aceptamos que el lenguaje es sólo palabras, y que a las palabras se las lleva el viento, pero atención: las graba el inconsciente.

lunes, 14 de mayo de 2012

¿A QUIENES QUEMAMOS CON EL FRÍO DE NUESTRA INDIFERENCIA?

Precisamente a quienes más nos aman, puesto que estamos tan seguras de tenerlos a nuestro lado que a veces descuidamos abrazar a ese amor y a pesar de estar compartiendo el mismo lugar con dichas personas, puedes sentir su lejanía, como si hubiesen millones de millas por medio.

Alguien está esperando una calurosa sonrisa, alguien quiere escuchar que le amas, alguien quiere sentir tu calor, alguien quiere que le abraces el alma. ¿Por qué no darte luz verde? El mayor peligro que corres es el de amar y no sólo extender tus manos para recibir. No te olvides que uno de los placeres más bellos de la vida es dar lo mejor de nosotras y permitir que los demás hagan lo mismo.

Y si el amor sólo es cuestión de amar… ¿por qué te complicas? No esperes a que llegue el día  en que tú seas condenada al cementerio en el que has condenado a vivir a quien te ama. ¡El momento es ahora! y aunque  muchas veces sea difícil expresar lo que sentimos, no debemos anclarnos allí sino buscar una solución al respecto; por ejemplo, si se te dificulta hablar, puedes escribir una carta en donde expreses lo que sientes puede ser la salida. Permite que tu espíritu salga de la cárcel del silencio innecesario, da pasos lentos pero certeros, seguro en un futuro lograras no solo decir lo que sientes, sino gritarlo a los cuatro vientos si así lo deseas.