jueves, 9 de mayo de 2013

DISFRUTA LOS DÍAS BUENOS



Los sentimientos agradables se pueden convertir en parte habitual de nuestra vida.
No hay absolutamente ninguna virtud en el sufrimiento innecesario que muchos de nosotros hemos sentido gran parte de nuestra vida. No tenemos por qué permitirle a los demás que nos hagan sentir desdichados, como tampoco tenemos por qué sentirnos desdichados nosotros mismos.
Un buen día no tiene por qué ser "la calma antes de la tormenta". Esa es una vieja forma de pensar que aprendemos en sistemas disfuncionales.
Tener un buen día o un sentimiento agradable no significa que estemos en negación. No tenemos por qué destrozar nuestros buenos momentos buscando obsesivamente un problema o creándolo.
Disfrutar de nuestros días buenos no significa que le estemos siendo desleales a nuestros seres amados que tienen problemas. No tenemos por qué hacernos sentir culpables porque los demás no están teniendo un día bueno. No tenemos porqué hacernos sentir desdichados para ser como ellos. Ellos pueden tener su día y sus sentimientos y nosotros podremos tener los nuestros.
Un sentimiento agradable es para disfrutarlo. Más de lo que podamos imaginar, los días buenos son nuestros si así lo pedimos.
"Hoy me permitiré disfrutar de lo bueno. No tengo por qué destrozar mi día bueno o un sentimiento agradable; tampoco tengo por qué dejar que los demás lo echen a perder".
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

martes, 7 de mayo de 2013

NO USEMOS A LOS DEMÁS PARA DETENER NUESTRO DOLOR.



Nunca creas que alguien te ama y por eso te pide que hagas o dejes de hacer tal cosa, eso es manipulación envuelta en amor, resultado NO TE AMA, TE MANIPULA.
Nuestra felicidad no es un regalo que otra persona lleve en sus manos. Nuestro bienestar no lo guarda otro que nos lo da o nos lo quita a capricho. Si salimos y tratamos de forzar a alguien a que nos dé lo que creemos que guarda, nos decepcionaremos. Descubriremos que eso es una ilusión. La persona no lo tenía. Nunca lo tendrá. Esa caja bellamente envuelta con un listón que creíamos que contenía nuestra felicidad y que alguien llevaba en sus manos,¡es una ilusión!
En aquellos momentos en que estamos tratando de salir y de forzar a alguien a que cese nuestro dolor y cree nuestra felicidad, si nos armamos de valor para dejar de andar por ahí azotándonos y nos ponemos de pie y manejamos nuestros asuntos, encontraremos nuestra felicidad.
Es cierto que si alguien nos pisa el pie, esa persona nos está lastimando y por lo tanto tiene el poder de hacer que cese nuestro dolor quitando su pie de encima. Pero el dolor sigue siendo nuestro.
Y también lo es la responsabilidad de decirle a alguien que deje de pisarnos los pies.
La curación vendrá cuando estemos conscientes de cómo intentamos utilizar a los demás para que hagan cesar nuestro dolor y creen nuestra felicidad. Nos curaremos del pasado. Recibiremos percepciones que pueden cambiar el curso de nuestras relaciones.
Veremos que, todo el tiempo, nuestra felicidad y nuestro bienestar han estado en nuestras manos. Nosotros hemos guardado esa caja. A nosotros nos toca abrirla y tener el contenido.
"Dios mío, ayúdame a recordar que yo tengo la llave de mi propia felicidad. Dame el valor para ponerme de pie y lidiar con mis propios sentimientos. Dame las percepciones que necesito para mejorar mis relaciones. Ayúdame a dejar de bailar el baile codependiente y a empezar a bailar el baile de la libertad".
Nunca creas que alguien te ama y por eso te pide que hagas o dejes de hacer tal cosa, eso es manipulación envuelta en amor, resultado NO TE AMA, TE MANIPULA.
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).


lunes, 6 de mayo de 2013

SIÉNTETE BIEN


Hazte sentir bien. Nuestra primera labor es hacernos sentir mejor, y luego, hacernos sentir muy bien. La recuperación no es solamente detener los sentimientos dolorosos, sino crearnos una vida nueva.
No tenemos por qué negarnos las actividades que nos ayuden a sentirnos bien. Asistir a las reuniones, asolearnos, hacer ejercicio, dar un paseo o pasar un rato con nuestra pareja son actividades que nos ayudan a sentirnos bien. Cada uno de nosotros tiene su lista. Si no la tenemos, ahora somos libres de explorar, de experimentar y de desarrollar esa lista.
Cuando encontremos una conducta o actividad que nos produzca un sentimiento agradable, pongámosla en la lista. Luego, desempeñémosla frecuentemente.
Dejemos de negarnos a nosotros mismos los sentimientos agradables y empecemos a hacer las cosas que nos hacen sentir bien.
"Hoy desarrollaré una actividad o conducta que sé que me provocará un sentimiento agradable. Si no estoy seguro de qué me gusta, experimentaré hoy con una conducta".
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

jueves, 2 de mayo de 2013

DESAPEGUÉMONOS CON AMOR


El desapego es una de las claves en la recuperación de la codependencia. Este fortalece nuestras relaciones sanas, aquellas que queremos que crezcan y florezcan. Beneficia nuestras relaciones difíciles, ésas que estamos aprendiendo a manejar. ¡El desapego nos ayuda!.
El desapego no es algo que hacemos una sola vez. Es una conducta cotidiana en nuestra recuperación. La aprendemos cuando estamos empezando nuestra recuperación de la codependencia y de cuestiones de hijos adultos. Y seguimos practicándola a medida que crecemos y cambiamos, y a medida que nuestras relaciones crecen y cambian.
Aprendemos a dejar ir a la gente que amamos, a la gente que nos cae bien, y a aquellas que no nos interesan particularmente. Nos separamos nosotros mismos, y a nuestro proceso, de los otros y sus procesos.

miércoles, 1 de mayo de 2013

ABRÁMONOS AL AMOR


Permitirnos recibir amor es uno de lo más grandes retos que enfrentamos en la recuperación.
Muchos de nosotros nos hemos bloqueado de recibir amor. Podemos haber vivido con gente que usaba el amor para controlarnos. Estarían con nosotros, pero a un alto precio para nuestra libertad. El amor se nos daba, o se nos retiraba, para controlarnos y tener poder sobre nosotros. Nosotros no nos sentíamos seguros recibiendo amor de
estas personas. Podremos habernos acostumbrado a no recibir amor, a no reconocer nuestra necesidad de amor, porque vivimos con gente que no tenía verdadero amor para dar.
En algún punto en la recuperación reconocemos que nosotros, también, queremos y necesitamos ser amados. Podemos sentir embarazosa esta necesidad. ¿A dónde vamos con ella? ¿Qué podemos hacer? ¿Quién nos puede dar amor? ¿Cómo podemos determinar de quién fiarnos y de quién no? ¿Cómo podemos dejar que los otros se preocupen por nosotros sin sentirnos atrapados, abusados, asustados e incapaces de preocuparnos de nosotros mismos?

martes, 30 de abril de 2013

RESISTE LA NEGATIVIDAD



Algunas personas son portadoras de negatividad. Son almacenes de ira acumulada y de emociones volátiles. Algunas permanecen atrapadas en el papel de víctimas y actúan de manera que prolongan su victimización. Y otras siguen presas en el ciclo de patrones adictivos o compulsivos.
La energía negativa nos puede dar un buen tirón, especialmente si estamos luchando por mantener una energía positiva y un equilibrio.
Podría parecer que a aquellos que exudan energía negativa les gustaría arrastrarnos con ellos a la oscuridad. No tenemos por qué ir. Sin juzgarlos, podemos decir que está bien alejarnos de ellos, que está bien protegernos a nosotros mismos.
No podemos hacer cambiar a las otras personas. A los otros no les ayuda que perdamos el equilibrio. No conducimos a los otros a la Luz si nos metemos con ellos en la oscuridad.
"Hoy, Dios mío, ayúdame a saber que no tengo por qué permitirme a mí mismo que me arrastren a la negatividad, aunque sean los seres que amo. Ayúdame a fijar límites. Ayúdame a saber que está bien que cuide de mí mismo".
(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

EQUILIBRIO



La meta es el equilibrio.
Necesitamos equilibrio entre el trabajo y la diversión. Necesitamos equilibrio entre el dar y el recibir. Necesitamos equilibrio entre pensamientos y sentimientos. Necesitamos equilibrio entre el cuidado de nuestro aspecto físico y el cuidado de nuestro aspecto espiritual.
En una vida equilibrada hay armonía entre la vida profesional y la vida personal. Habrá veces en que en el trabajo necesitemos escalar montañas. Otras, en que pongamos energía adicional a nuestras relaciones. Pero el panorama general necesita ser equilibrado.